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Entrevista de trabajo: Aspecto adecuado

El aspecto y la ropa con la que vamos a una entrevista de trabajo son factores muy importantes, en muchas ocasiones influyen en la decisión de los empleadores a la hora de contratar a una persona o a otra.
Para muchos personass, la primera impresión es lo que cuenta. Un aspecto desaliñado y poco cuidado durante la entrevista hacen que muchos de los aspirantes no consigan el puesto.

Por lo tanto si estamos preparando para una entrevista de trabajo merece la pena dedicar unos minutos a pensar sobre la imagen o aspecto que deseamos dar a nuestro entrevistador.
Antes de obtener el empleo, nuestro trabajo es dar una buena impresión al empleador para que nos contrate. Es probable que la primera impresión se base en su aspecto.

Si no estamos arreglados al llegar a la entrevista, el empleador puede pensar que somos descuidados en nuestro aspecto y que también lo seremos en nuestro trabajo. Puede pensar que no tenemos iniciativa, que necesitamos que nos supervisen de cerca y que probablemente no seamos un buen empleado.

Para acudir a una entrevista debemos vestirnos según la imagen que queremos dar de nosotros al empleador. Si el puesto requiere madurez, no nos podemos vestir como un estudiante universitario que está yendo a clases. La vestimenta debe reflejar su conocimiento sobre el tipo de trabajo para el que se presenta.
El aspecto también refleja cómo nos sentimos con nosotros mismos..

Los entrevistadores pueden juzgar nuestro aspecto como un reflejo de toda nuestra personalidad, pero también lo relacionarán con el tipo de trabajo que desempeñaremos.
Por ejemplo, los entrevistadores que buscan personas para trabajos de carga y descarga o para una fábrica, no querrán contratar a una persona que esté vestida de manera "muy elegante".
No hay reglas a la hora de vestirnos para realizar una entrevista de trabajo, pero podemos seguir unas pautas básicas:
Es mejor ser moderado a la hora de vestirse, no utilizar blusas escotadas o transparentes, no llevar sandalias y si las llevamos con los pies bien arreglados (consulta nuestro especial ¡Pies lúcelos!), tampoco son recomendables las zapatillas ni los pantalones vaqueros.
Es bueno ser conservador, no utilizar colores llamativos, fluorescentes o brillantes.
Tenemos que optar siempre por el bues gusto y el decoro.

 

 

 

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