---
 
 

 


LIMPIAR UN CAZO QUEMADO

Tarde o temprano, nuestros cazos, cazuelas, ollas y sartenes, acaban por coger un color ennegrecido por estar sometidos constantemente a altas temperaturas, tanto, que incluso acaban por quemarse.

Para limpiar estos recipientes, espolvorearemos sobre los mismos, una buena cantidad de bicarbonato sódico, y le añadiremos un poquito de agua, para que se humedezcan las partículas adheridas a los recipientes. Lo dejaremos así, en reposo, para que actúe durante dos o tres horas. Transcurrido ese tiempo, podremos desprender las adherencias sin demasiados problemas, frotando los recipientes con esa mezcla de bicarbonato, agua, y un estropajo.

Las manchas que no acaben por desprenderse utilizando la técnica anterior, podemos eliminarlas, hirviendo dos o tres cucharadas de bicarbonato sódico, junto con media taza de vinagre, y una taza de agua. Dejaremos esa mezcla al fuego, y lo retiraremos cuando hayan transcurrido diez minutos desde que empezó a hervir. Transcurrido ese tiempo, dejaremos que se enfríe todo, y frotaremos las manchas con la mezcla que hay en el interior del recipiente, y un estropajo.

 

 

 

Hogalis.com